El hombre que transformó el desierto

Yacouba Sawadogo es un campesino de Burkina Fasso que vivió con tristeza como un imparable avance de la desertificación de las áridas tierras de su región, obligaba a un masivo éxodo de los campesinos de la zona.

Ante el desolador panorama Yacouba se diferenció de los demás. En vez de abandonar su tierra, como hizo el resto, decidió repoblarla. Su utópica misión comenzaba en 1974, hace ya más de 40 años. Su plan parecía tan sencillo, como imposible su éxito.

Se dedicó a aplicar un ancestral método de agricultura conocido como el “Zai” consistente en cavar, uno por uno, pequeñas hoyos de 20 cm para depositar estiércol y compost al lado de las semillas.

Zai[1]

Tras 3 años introduciendo y experimentando mejoras personales sobre dicha milenaria técnica, empieza a conseguir resultados espectaculares. En el comienzo de su éxito decide ir todavía un paso más allá y empieza a plantar árboles. Los pocos lugareños que quedaban en ese momento en la zona piensan que se ha vuelto loco.

Pero el bueno de Yacouba no estaba loco, ni mucho menos. Su método funciona, las plantas favorecen la infiltración del agua y comienza a transformar un montón de superficie árida y, antes, estéril en tierra de cultivo.

Pero tampoco se detiene aquí. Verificado el éxito de su fórmula se sube a su moto y se dedica a enseñárselo a todos los hombre y mujeres de la región.

Yacouba-Sawadogo3[1]

Cuatro décadas después, se han recuperado para el cultivo más de 3 millones de Hectáreas y su método ha sido aplicado con éxito en 8 países del Sahel. Con esta revolución agrícola Yacouba ha permitido a muchas personas tener autosuficiencia alimentaria.

Yacouba Sawadogo no sólo tuve un sueño, sino que creyó en él, lo puso en práctica y lo cumplió. Un ejemplo más de que una sola persona, a veces, puede hacer y cambiar mucho.

Qué mejor manera de terminar el post de esta semana con sus propias palabras:“Me gustaría que la gente tuviera el valor de crecer a partir de sus raíces”.

Yacouba%20Sawadogo[1]

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Héroes anónimos. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a El hombre que transformó el desierto

  1. Enrique dijo:

    Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. EINSTEIN

    Me gusta

  2. CURRA dijo:

    La historia de esta semana es una demostracion de teson y creer en ti mismo
    Pero a mi me han gustado mas otras, yo ya tengo mis preferidas que las hay buenisimas

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s