Churchill y Flemming destinados a ayudarse

 

Se ha cumplido recientemente el 70 aniversario de la concesión del Premio Nobel por el descubrimiento de la penicilina a Alexander Flemming. Y aprovechamos dicha coincidencia para incluir en nuestro blog la increíble historia que vincula a Flemming con Churchill.

Antes de entrar en materia hay que dejar claro que tenemos que catalogar esta historia como “leyenda” puesto que hay muchos artículos que aseguran que es cierta pero hay otros tantos que argumentan que es falsa. El biógrafo de Winston Churchill no pudo encontrar pruebas que acreditaran la veracidad de esta historia pero sí aparece reflejada en otros libros. Vamos allá.

La familia de Alexander Flemming era muy humilde. Su padre era un campesino escocés y tenía 8 hijos que alimentar (Alexander fue el séptimo). Cuenta la leyenda que un día el padre de A. Flemming estaba labrando el campo y escuchó los gritos de auxilio de un joven. Acudió en su ayuda y consiguió evitar que muriera ahogado en el fango. Obviamente no lo podía saber en aquél momento pero el chico que había salvado era, nada más y nada menos, que el posteriormente famosísimo Winston Churchill.

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Parece que poco después visitó su granja un noble adinerado. Insistía en que quería agradecerle al granjero haber salvado la vida de su hijo. Finalmente el granjero aceptó que aquel noble (padre de Winston Churchill) pagara los estudios de medicina al más inteligente de todos sus hijos: Alexander.

El caso es que de esta manera Alexander Flemming pudo cursar medicina en Londres financiado por el padre de Winston Churchill.

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Pero la historia no acaba ahí, ni mucho menos.

En el año 1945 Winston Churchill (ya primer ministro de Inglaterra) caía gravemente enfermo aquejado de pulmonía. Su vida corría peligro pero fue salvada con un medicamento descubierto pocos años antes: la penicilina.

De esta manera Winston Churchill salvaba nuevamente su vida gracias a la familia Flemming, en este caso gracias al medicamento que había descubierto un hombre al que su propio padre había pagado los estudios.

Sea o no completamente cierta esta asombrosa historia, nos quedamos con su evidente y optimista mensaje: el que siembra, casi siempre recoge.

Nota: Agradecer a Mila habernos puesto en la pista de esta increíble historia.

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2 respuestas a Churchill y Flemming destinados a ayudarse

  1. Isa dijo:

    Sea o no cierta, es una historia con historia muy interesante, como todas las que contáis. Seguid así, que nos ofrecéis mucho material para tertulias. 😉 ¡Enhorabuena!

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    • Gracias Isa! a diferencia de otras historias de este blog cuya veracidad sí está contrastada, en este caso hay versiones tanto a favor como en contra de la certeza de la historia…pero para reflexionar da en cualquier caso!

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