Una pareja diferente

 

Hay muchas historias de amor que llaman la atención por diferentes motivos. Entre ellas, a nuestro entender, hay que incluir la de Marina Abramovic y Ulay.

Marina es una artista serbia que comenzó a hacer perfomance allá por los años 70. Tiene un estilo muy personal y fácilmente reconocible. En casi todas sus perfomance se las ingenia para conseguir una conexión entre la artista (ella misma) y el espectador.

Precisamente en una de esas perfomance, en Ámsterdam, en 1976, conocía al que iba a ser el gran amor de su vida: Ulay. Él también es artista, de nacionalidad alemana. Ambos se enamoran a primera vista y comienzan a compartirlo todo tanto a nivel personal como profesional. Se dedican a recorrer el mundo en una furgoneta (que hace las veces de hogar) y presentan diferentes perfomances en multitud de lugares. Son artistas humildes, no muy famosos en aquel momento, y sus perfomances apenas les permiten sobrevivir, poco más.

relation-intime[1]

Tras poco más de una década juntos deciden poner fin a su relación. Parece que pudo haber alguna infidelidad aunque este extremo nunca ha sido confirmado por ninguno de los dos. Sea como fuere, deciden separarse para siempre pero lo hacen a través de una última perfomance juntos. La llaman “Los amantes” y consiste en que cada uno debe recorrer la muralla China desde uno de sus extremos: él desde el desierto de Gobi; ella desde el Mar Amarillo. Todo ello con el fin de encontrarse en el centro, después de haber andado cada uno aprox. 1.200 km. Así lo hicieron. Cuando se reunieron en el centro, después de una inmensa travesía por separado, se fundieron en un sentido abrazo y en un hasta siempre.

Marina A y Ulay en la gran muralla -todos contra el arte[1]

Esa manera tan romántica de romper una relación ya valdría, casi por si sola, para que esta pareja tuviera su pequeño hueco en nuestro blog. Pero es que hay más, mucho más.

Nos vamos a marzo de 2010. Más de 23 años después de aquel abrazo en medio de la Muralla China. Marina no ha vuelto a saber nada de Ulay, tal y como se prometieron. Ahora ella se ha convertido en una artista reconocidísima y muy seguida en el mundo del arte. De hecho, estrena perfomance en Nueva York, en el mismísimo MoMA. Su nueva perfomance se llama “El artista está presente”. En esta ocasión la perfomance consiste en un contacto silencioso entre la artista y cualquier persona que desee participar. Marina se encuentra sentada frente a una silla vacía únicamente separada de ella por una mesa. La propuesta consiste en que cualquier persona se puede sentar en la silla vacía, durante un minuto, y comunicarse con la artista a través de sus respectivas miradas, no pueden decirse nada.

Multitud de personas hicieron cola para compartir ese minuto con la famosa artista. Incluso muchas personalidades afincadas en Nueva York participaron en dicha perfomance. Pero ninguna de ellas protagonizó el momento inolvidable que inmortalizará esa perfomance para siempre. En mitad del carrusel de personas se sienta frente a Marina un hombre alto, delgado y canoso. Se trata de su gran amor, Ulay. Llevan 23 años sin tener ninguna clase de contacto. Marina queda unos pocos segundos en shock. Al poco le empiezan a caer las lágrimas pero intenta mantenerse impasible. Finalmente se derrumba, no puede más, se salta el protocolo de la perfomance y le ofrece sus manos por encima de la mesa a Ulay. Este no duda en acariciárselas. Todos los allí presentes rompen en una emocionado aplauso.

ulay-and-marina[1]

Se acaba el minuto. Ulay se levanta y desaparece sigilosamente entre la multitud. Marina no tiene tiempo ni para asimilar lo que acaba de vivir: un breve encuentro con el amor de su vida 23 años después. La perfomance continúa y ya tiene otro desconocido frente a ella.

Hasta donde se sabe, Marina y Ulay no se han vuelto a ver después de aquel brevísimo encuentro.

Marina resume su historia con una bella frase: “Separarse no es dejar de amar”.

Nota: Agradecer a Paula habernos dado a conocer la historia de esta pareja tan especial.

 

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2 respuestas a Una pareja diferente

  1. Tito dijo:

    De las mejores chicos!
    Gracias, animos y a seguir así

    Me gusta

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