Una amiga en la oscuridad

Lily es una perra de la raza Gran Danés. Desde que nació fue criada en una casa junto a otra perra de su misma raza llamada Maddison. La desgracia se cebó con Lily cuando a los pocos meses de su nacimiento se le detectó una grave enfermedad en sus ojos. La infección fue a más y los veterinarios se vieron obligados a extirpárselos. Se quedó completamente ciega.

d89c259c7718ce499852812f9fc2cfea[1]

Su situación era realmente complicada. Muy joven e invidente podía sufrir muchísimo. Los veterinarios y sus dueños llegaron a plantearse sacrificarla. Pero entonces entra en escena su compañera Maddison. Se convierte en su fiel aliada, su guía y, en definitiva, su inseparable amiga.

Lily-Blind-Dog-playing-with-Madisson[1]

Maddison se ocupa de no separarse de Lily en ningún momento. De que nunca se sienta sola. De que nunca se sienta perdida. Cuando van a pasear la guía con unos leves toques en su hocico, lo que unido al increíble sentido del olfato que ha desarrollado Lily, permite que la perra ciega se maneje perfectamente en el exterior de la casa. Para los grandes paseos sus dueños les unen con una correa. No se separan ni para dormir.

Lily-y-Maddison-21-300x225[1]

Ambas perras son muy felices y absolutamente inseparables durante seis años. Sin embargo, sus dueños padecieron una crisis económica que les imposibilitaba asumir los gastos de mantenimiento de ambos perros, especialmente la elevada factura en veterinarios que requiere Lily para su adecuado seguimiento. Por tanto, decidieron ingresar a ambos perros en un lugar de acogida en el sur de Inglaterra.

En el centro de acogida para perros trabajaron desde el primer momento para que ambas fueran adoptadas. La única condición insalvable es que tenían que irse juntas. Había pocas esperanzas de conseguir que fueran adoptadas. Dos perras enormes, de más de 6 y 7 años respectivamente, y con un montón de gastos de veterinarios. Parecía imposible que nadie quisiera hacerse cargo de ellas. No obstante, desde el hogar de acogida no se rindieron y le contaron la increíble historia de estas perras al periódico Daily Mail que la hizo pública.

En pocas semanas se habían recibido más de 2.000 solicitudes de adopción. A veces cuanto más difíciles son las circunstancias más empatía se genera.

Finalmente fueron adoptadas por la familia Williams. Tenían una casa con enormes jardines, habían sido dueños de más perros y no tenían problemas para asumir las facturas y costes de mantenimiento.

Desafortunadamente Lily no se adaptó a su  nuevo hogar. Maddison seguía cuidando y preocupándose de ella pero Lily se mostraba nerviosa, incluso agresiva. A pesar de los esfuerzos de los dueños y del personal del centro de acogida, que fue avisado de la situación, hubo que devolver a Lily al centro de acogida para que recibiera atención especializada.

A pesar de esta obligada separación nada podrá borrar los seis años en los que Maddison cuidó, protegió, acompañó y guio a Lily en su dificilísima situación. A veces la naturaleza es asombrosa…y maravillosa.

perro-ciego[1]

Nota: Agradecer a Marta habernos dado a conocer esta increíble historia.

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s