“Seré lo que yo quiera”

 

Imáginate que eres una adolescente. Que naciste en Kansas. Que ahora vives en un barrio pobre de Los Angeles. Que estás siendo criada por una madre soltera con 6 hijos. Que tienes un cuerpo musculoso y lleno de curvas. Que tienes 13 años. Y que eres afroamericana. Y con esas circunstancias imáginate que tu único sueño es convertirte… en una gran bailarina de ballet clásico.

A priori pensaríamos que hay que cambiar de sueño. Más aún si en tu primera solicitud recibimos una carta con el siguiente texto: “Querida candidata. Muchas gracias por solicitar entrar en nuestra academia. Desafortunadamente no ha sido aceptada. No tiene los pies adecuados, su cuerpo no es apto para el ballet y con 13 años es demasiado mayor para considerarla una posible candidata”.

Ciertamente para dedicarte al ballet profesional aconsenjan empezar a bailar con 3 años. Ciertamente lo habitual es provenir de una buena familia. Y ciertamente los cánones dictan que tienes que ser delgada y tener unos pies apropiados. Por supuesto, lo habitual es que seas blanca. De hecho las bailarinas negras son poco más que una anécdota. Pero Misty Copeland, con apenas 13 años, desafío todos los convencionalismos, y las primeras respuestas desalentadoras, y se mantuvo fiel a su sueño.

Finalmente encontró una academia que le dio la oportunidad de empezar a bailar. No les defraudó. A los dos meses podía poner los pies en punta. Lo habitual es tardar 4 años en conseguirlo.

misty[1]

A partir de ahí fue enlazando una beca tras otra. Ascendiendo gracias a su gran talento y a las 10 horas diarias que se pasaba bailando. Pero llegó más lejos de lo que nunca hubiera podido imaginar. Le dio igual que al principio la vieran como un bicho raro. Fuera de lugar. Una “flipada” en un mundo que no era el suyo. Ella siguió bailando y consiguió entrar en el American Ballet. El más prestigioso de todo USA.

Misty-Copeland-4[1]

Aunque sin duda el logro que le ha hecho saltar a la fama definitivamente ha sido resultar elegida como solista para interpretar “El lago de los cisnes”. Primera bailarina negra que interpreta ese papel en toda la historia del ballet norteamericano.

Hoy en día, con 32 años, es una de las personas más célebres y admiradas de su país. Parece que el mismísimo cantante Prince está enamorado de ella. Incluso Hollywood está preparando una película sobre su increíble vida.

Pero dejando aparte todos sus reconocimientos. Sin duda merecidos. Nos quedamos con esa frase que da título a este post y que dijo cuando recibió aquellas cartas que denegaban su solicitud. Fue entonces cuando Misty Copeland dijo: “seré lo que yo quiera”.

June14_copeland[1]

Viendo lo difícil que lo tenía y lo que ha conseguido, esa frase suya no deja lugar a muchas dudas. Si no nos dedicamos a lo que realmente nos hubiera gustado es porque no lo queríamos con suficientes ganas. Quizás todavía estemos a tiempo. No hay excusas.

Nota: Agradecer a Blanca habernos dado a conocer esta historia.

 

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